Poner la miel en un "bol" y añadir el azúcar y un vaso de agua hirviendo. Batir hasta que se deshaga el azúcar. Mezclar la harina con la sal y el bicarbonato y agregarla al "bol". Remover y agregar el resto de los ingredientes. Remover unos minutos más. Engrasar un molde. Poner la masa en el molde y alisar la superficie con el dorso de una cuchara mojada.
Dejarla un poco más alta en el centro. Hornear a fuego suave durante 90 minutos. Pasado el tiempo, retirar el molde del horno y dejar enfriar un poco. Desmoldarlo sobre una rejilla y dejar enfriar unas dos horas. Envolverlo con un paño y dejar reposar 48 horas para que madure.